Diego Rivera, de Guanajuato para el mundo

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Uno de los más grandes artistas de nuestro país es originarios de nuestro estado, Diego Rivera nació en Guanajuato en 1886.

Junto a David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco conforman la tríada de los máximos representantes del muralismo mexicano, escuela pictórica que floreció a partir de los años veinte del pasado siglo.

Fuente: Google

Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de la capital mexicana, a la que se había trasladado con su familia a los seis años de edad, Diego Rivera estudió luego por espacio de quince años (1907-1922) en varios países de Europa (en especial, España, Francia e Italia), donde se interesó por el arte de vanguardia y abandonó el academicismo.

Identificado con los ideales revolucionarios de su patria, Rivera volvió desde tierras italianas a México en 1922, en un momento en que la revolución parecía consolidada.

Durante la década de los años 20 recibió numerosos encargos del gobierno  para realizar grandes composiciones murales; en ellas, Rivera abandonó las corrientes artísticas del momento para crear un estilo nacional que reflejara la historia del pueblo mexicano, desde la época precolombina hasta la Revolución, con escenas de un realismo vigoroso y popular, y de colores vivos.

Rivera reflejaba así su adhesión a la causa socialista en sus realizaciones murales; de hecho, reafirmó siempre su condición de artista comprometido políticamente, y fue uno de los fundadores del Partido Comunista Mexicano. Visitó la Unión Soviética en 1927-28, y, de nuevo en México, se casó con la pintora Frida Kahlo.

En la década de los cuarenta continuó desarrollando su actividad de muralista en diversos sitios públicos, y sus obras siguieron provocando polémicas.

El muralista falleció de problemas cardiacos  el 24 de noviembre de 1957 en la Ciudad de México.

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